Iaacov afronta una realidad compleja y difícil, pero a lo largo de todo el camino lo acompaña la gran visión que recibió.
Labán engaña a Iaacov y le entrega a su hija Leá en lugar de Rajel. El engaño de Labán no es tan sorprendente-lo que sorprende es su éxito. Si Labán complicó el curso normal del matrimonio de Iaacov ¿cómo es posible que al final se haya instalado el engaño de Labán? ¿Cómo es posible que el hogar de Iaacov, el punto de partida del pueblo de Israel, sea construido sobre la base del “error” y del engaño?
Cuando observamos la marcha de Iaacov a Jarán detectamos dos movimientos que se realizan en forma paralela:
El primer movimiento es el movimiento natural, el humano, en el cual Iaacov escapa de Esav, llega a la casa de Labán y se enamora de Rajel, Labán lo engaña y provoca que se case con Leá, y luego Iaacov se casa con su amada Rajel.
El segundo movimiento, de orden Divino, en el cual Iaacov sale para tomar como esposa a una de las hijas de Labán, encuentra a Rajel en el pozo y considera que es la mujer indicada para él, pero desde la esfera celestial fue definido que se casa con Leá y también con Rajel; según este movimiento, no fue entonces el engaño de Labán el que ocasionó el casamiento de Iaacov con Leá sino que fue la voluntad de Dios, y el engaño de Labán fue solamente una herramienta para acceder al matrimonio ideal a los ojos de Dios. La figura de Iaacov que surge de este relato es la de una persona que vive en la realidad existencial, humana, y afronta todas sus complejidades y dificultades en forma humana e independiente. Por otra parte, Iaacov recibió la bendición de Itzjak, que es la bendición de Abraham, y el mismo Dios se le reveló en el inicio de su senda y lo bendice nuevamente con esta significativa bendición; con esta visión sale Iaacov al exilio, hacia el afrontamiento con la realidad humana difícil y compleja.
El relato de la vida de Iaacov es difícil y complejo. Se ve forzado a confrontar con Esav, a fin de recibir la bendición de su padre; sale al exilio y allí confronta con el engaño de Labán, y al final, escapa de la casa de Labán a raíz del miedo; afronta una vida familiar para nada simple, su hija Dina fue violada, y a raíz de este episodio surgieron las sospechas acerca de una guerra en su contra, el vínculo entre sus hijos es complejo y difícil, hasta el punto extremo de la venta de Iosef. Iaacov desciende a profundos abismos, confronta y lucha, pero no es ésta la única dimensión de su vida; en cada paso significativo Dios se le revela y le da una visión significativa que lo acompaña hasta el final marcándole el rumbo y dándole fuerzas para la confrontación.
Editado por el equipo del sitio del Tanaj
Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"