El destino está previsto…y el camino está abierto

El destino está previsto…y el camino está abierto

Jazal, nuestros Sabios de Bendita Memoria, pronunciaron la siguiente frase sobre Bilam “en la forma en que la persona se quiere conducir, así es conducida”. Parece ser que la intención de los Sabios es que no obstante Dios le brinda al ser humano la posibilidad de conducirse a su manera, finalmente también la persona llegará al desino establecido por Dios.

Todo aquel que profundiza en el capítulo que inicia la sección de Balak, percibe cierta perplejidad a raíz de la forma aparentemente inestable en la que Dios actúa con Bilam. Al principio le prohíbe ir con los dignatarios de Balak (Versículo 12) pero al llegar la segunda comitiva, aparentemente Dios cambia su parecer y le da su aprobación. Y he aquí que al emprender Bilam el camino, el texto señala: “pero se encendió el furor de Elohim ya que él estaba yendo…” (Versículo 22) y cuando Bilam, en contra de su voluntad, recibe el juicio, nuevamente la prohibición se convierte en autorización, y Dios le dice: “Vé con los hombres” (Versículo 35)

Una referencia aguda y puntual a este interrogante  figura en el Midrash Raba (Capítulo 20, versículo 12): “Levántate y ve con ellos”-de aquí se aprende que en la forma en que una persona se conduce-de esa forma es conducida…”

A primera vista parece que esta expresión, tiene la intención de enfatizar la capacidad de elección de la persona, que puede discernir entre el bien y el mal, y hasta lograr “el acuerdo” de Dios Bendito sea, para conducirse de ese modo. Pero si ésta es toda la intención de la expresión, la misma debería decir: “Del modo en que la persona desea conducirse, recibe la autorización para encaminarse en el mismo”, y no “de esa forma es conducida”.

Y el cuestionamiento puede reforzarse: Bilam ni siquiera se encamina por el camino deseado, ya que él quiere maldecir a Israel y alcanzar riqueza y gloria  pero finalmente Dios le impone bendecir al pueblo de Israel, y le impide alcanzar la gloria. Pues entonces, ¿dónde se cumple aquí la regla de: “en la forma en que una persona desea conducirse, así es conducida”?

Estos interrogantes nos  obligan a profundizar en la expresión de Jazal y entender, que la misma se desdobla  entre la forma en la que la persona desea conducirse y el destino al que está destinado a llegar. Dios Bendito sea, le concedió al ser humano el mérito del libre albedrío, pero no depositó en sus manos el destino del mundo, ya que el Soberano del Mundo es el amo de la historia “y por Él son pesadas las acciones”. Bilam quiso comportarse de un modo opuesto y maldecir a Israel, y por ello es como si Dios le diría: si tu deseo es conducirte por este camino erróneo, por lo  contrario-sigue en él, pero al final de cuentas llegarás al destino que he establecido para ti, porque la persona transitará por la vida en el camino que desea-y contra su voluntad llegará al destino que tenía previsto.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj de la serie "Meat min Haor", publicada por la Biblioteca Beit El con la colaboración de la organización "Orot".

 

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