Habla a los hijos de Israel y que partan

Habla a los hijos de Israel y que partan

¿Cuál es el significado de la pregunta de Dios a Moshé “¿Por qué clamas hacia Mí? ‘ (Versículo 15) ¿Acaso hay algún defecto en la súplica de que Dios salve a Israel? “Or Hajaim” nos enseña acerca de la importancia de la acción humana como condición  para la salvación de Dios.

No hubo un momento más difícil en la historia del pueblo que sale de Egipto, que el momento previo a la partición del mar Rojo: de un lado la persecución de los egipcios y del otro las aguas del mar, y el pueblo de Israel se encuentra en el medio ansioso y asustado sin saber qué será de ellos. No obstante Moshé Rabeinu trata de calmarlos y les dice: “¡No teman! Permanezcan erguidos y presencien la salvación del Señor… El señor regirá la batalla por ustedes, pero ustedes habrán de sumirse en silencio (Versículos 13-14). Pero resulta que el pueblo quedó conmovido y asustado.

Y el mismo Moshé está rezando en ese momento pidiendo misericordia por el pueblo de Israel que se encuentra en problemas-entre el mar y la tierra. Y he aquí que Dios se dirige a él con conceptos críticos, que suenan como si fueran una amonestación: “ Dijo el Señor a Moshé: ¿Por qué clamas hacia Mí? ¡Habla a los hijos de Israel y que partan!

Pero tú, alza tu vara y extiende tu mano hacia el mar y pártelo y que entren los hijos de Israel en el medio del mar: por lo seco” (Versículos 15-16).

El comentarista “Or Hajaim”, en referencia a estos versículos, realiza el siguiente planteo: “Y no se comprende: ¿A quién otro debería clamarle sino a Dios? Y si el problema es que continuaba rezando, es lógico de suponer que mientras no sea respondido no dejará de rezar”, y al respecto, él responde: “Es conocido que el poder de la piedad emana de las buenas acciones que el hombre habrá de realizar en el mundo terrenal y entonces le será sumada la capacidad de Misericordia desde el mundo celestial. Por eso Dios le dijo a Moshé…no todo depende de mí, por así decirlo, yo también quiero hacer un milagro…pero “Habla a los hijos de Israel y que partan”-es decir: esta es la propuesta a fin de incrementar el aspecto de la gracia y la misericordia: Habla a los hijos de Israel y se potenciarán con todos sus corazones”

Los conceptos acertados del “Or Hajaim” iluminan claramente la tradición de Jazal, nuestros Sabios de Bendita Memoria, en alusión a Najshón Ben Amidanav que fue el primero en meterse al mar para cruzar por él (Tratado de Sotá 36, carilla 2). Según el “Or Hajaim” esta tradición está anclada en el imperativo de Dios “Habla a los hijos de Israel y que partan” (Versículo 15). Para enseñarnos que ante todo hay que meterse al mar sin especulaciones, y tan sólo entonces se abrirá el mar.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj de la serie "Meat min Haor", publicada por la Biblioteca Beit El con la colaboración de la organización "Orot"

 

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