Kiriat Iearim

Kiriat Iearim

¿Qué tiene de particular Kiriat Iearim? ¿Por qué, justamente en ella se dejó el arca por un tiempo tan prolongado?

 

Kiriat Iearim es una de las ciudades de los Guibonim (Yehoshua Capítulo 9, versículo 17) que aparentemente, era el sitio del santuario del Baal, como se infiere de sus nombres adicionales-“Baala” (Yehoshua capítulo 15, versículos 9-10), “Kiriat Baal” (Yehoshua capítulo 15, versículo 60) y “Baalei Iehudá” (Shmuel II, capítulo 6, versículo 2)-es decir, poseía una connotación religiosa; y es posible que también para el pueblo de Israel gozaba de una santidad especial.

La ciudad es mencionada dos veces en la descripción de las heredades en el libro Yehoshua, tanto en la frontera norte de la heredad de Iehudá como en la frontera sur de la heredad de Biniamín. Dicha descripción tiene un contexto sumamente singular, que sobresale especialmente en la descripción de la heredad de la tribu de Biniamín:


 

“Y fue la frontera de ellos al norte, desde el Jordán: y subiendo hasta Jericó al norte… llegando el límite a Kiriat Baal, que es Kiriat Iearim, ciudad de los hijos de Iehudá… Y descendía la frontera al extremo del monte que está delante del valle de Gue Ben Inon, que está en valle Refaim hacia el norte y desciende luego Gue Inon, al lado del Jebuseo hacia el sur, y de allí desciende al manantial de Rogel…“(Yehoshua capítulo 18, versículos 12-19).


 

La utilización de la palabra “KATEF” (una llanura elevada con una pendiente empinada), es exclusiva para las descripciones de la heredad de la tribu de Biniamín, y figura en ella numerosas veces; y resulta que ello no es casual, y el hecho alude a la bendición de Moshé a Biniamín:


 

“A Biniamín, dijo: Querido por Adonai, morará en seguridad junto a El, extiende Su protección sobre él todo el día, y entre sus hombros, El mora“(Devarim capítulo 33, versículo 12)

.

Resulta que la heredad de Biniamín estaba “señalizada” como la heredad destinada a la divinidad, aún desde los tiempos de Yehoshua, y por ello abunda en ella el empleo del vocablo “KATEF”, que simboliza como el “límite de la zona” del sitio que habrá de elegir Dios en el futuro. En esta instancia, aún se desconoce el lugar, pero sabían que se hallaba entre esas llanuras elevadas con una pendiente empinada (“Ktefaim). Kiriat Iearim está situada precisamente en la mitad del camino entre esas llanuras elevadas con una pendiente empinada (“Ktefaim”). Pues entonces, es lógico de suponer que el traslado del arca a una gran ciudad ubicada entre los “hombros” de Biniamín no fue casual, sino que emanaba de la santidad que parecía haber en este sitio. En el transcurso del tiempo quedó claro que Dios eligió un sitio apenas alejado de Kiriat Iearim-Ierushalaim.

 

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica “Har Etzion”.

Volver al capítulo