La destrucción de Egipto comenzará desde el Nilo, a fin de llevarla al reconocimiento del poder de Dios y derribar su orgullo, antes de su caída definitiva, a manos de Ashur.
En el inicio de la profecía de castigo a Egipto, Yeshaiahu describe la desecación del río y los efectos que tendrá en la vegetación de alrededor y en la gente: “Y faltarán las aguas del Nilo, y el río se agotará y se secará; y hederán los ríos, y se disminuirán y se secarán los canales de Masor (Egipto); las cañas y los juncos se marchitarán” (versículos 5-6). Gran parte de la profecía rasrea los efectos que tendrá la desecación del río en la sociedad egipcia,y sólo al final es también descrita una conquista asiria: “En aquel día habrá un camino real de Egipto a Ashur; y el de Ashur entrará en Egipto, y el egipcio en Ashur; y los egipcios darán culto (al Señor) juntamente con los de Ashur”.
Aparentemente, no era necesario que el río se secara primero. El reino de Ashur podría haber destruido a Egipto desde un inicio. Parece que Dios quiere enfatizar que es Él el que provocó la destrucción de Egipto y por consiguiente, seca el río Nilo que fluye constantemente, hasta que incluso las plantas con raíces profundas se marchitan. Esto desgastará a Egipto de manera lenta y progresiva y tan solo después, una vez que reconozcan el poder de Dios sobre ellos,serán conquistados por Sanjerib. Por la misma razón, Dios también le impide a Sanjerib conquistar Iehudá-para que quede claro que la mano de Dios estaba involucrada en todo.
El Nilo, también simboliza el orgullo y la fortaleza de los egipcios, y por lo tanto, Yeshaiahu comienza desde allí, al hacer referencia a su destrucción.
Los referentes que escriben en esta sección son miembros de la organización Najat-jóvenes amantes del Tanaj, un Centro de Estudios del Tanaj para la Juventud.