Preguntas de Abarbanel, Génesis 29

Preguntas de Abarbanel, Génesis 29

1   “Y Jacob se enamoró de Raquel y dijo: ´serviré (trabajaré) para tí  (Labán) siete años por Raquel tu hija menor ´... y Jacob sirvió siete años por Raquel, pero para él fueron como pocos días, dado el amor que sentía por ella.”

(Génesis 29, 18-20)

Pregunta: Normalmente cuando uno ansía algo con tanto fervor, la espera se hace eterna, ¿Cómo entonces, en el caso de Jacob, se le pasó tan rápido el tiempo para obtener a Raquel?

Respuesta:

Cuando alguien desea intensamente algo, el tiempo hasta conseguirlo pasa muy lentamente para él. Sin embargo, explica Abarbanel en este caso que era tan grande el amor que sentía Jacob por Raquel que se le hizo barato el precio de 7 años de trabajo por ella.  Y quien  compra algo en una “ganga” especial, lo paga con todo gusto y placer.

1   “Y reunió Labán a toda la gente del lugar e hizo una gran fiesta. Pero ocurrió al oscurecer que tomó a su hija Lea y se la trajo a Jacob...  Y al llegar la mañana vio que era Lea, y le dijo a Labán: ´ ¿Qué me has hecho, acaso no te serví por Raquel?, ¿Por qué me engañaste?´,  Y le respondió Labán: ´ Es que no se acostumbra en nuestro lugar dar por mujer a una hija menor antes que a la mayor ´.”

(Génesis 29, 22-27)

Preguntas: ¿Cómo es que Jacob no se dio cuenta que le cambiaron a su prometida? ¿Por qué Jacob no pidió inmediatamente el divorcio esa mañana?

Respuesta:

Las costumbres del casamiento en ese entonces difieren de lo que hoy en día conocemos.  Por ejemplo: La mujer entraba totalmente cubierta a la Jupá y no descubría su cara (en símbolo de recato).  De hecho a raíz de este suceso, la ´Halajá ´ determina que hoy en día debemos descubrir el velo de la novia para comprobar su identidad.

Los detalles del recato no se limitaban a eso, sino que también en la misma noche de bodas, todo se llevaba a cabo en completa oscuridad y silencio.  Jacob, conocido especialmente por su “Temimut”  (simpleza), no esperaba tal revés de su suegro y procedió con  toda concentración e intención en el cumplimiento de esta Mitzvá tan especial.

Ya en la mañana, cuando el engaño salió a la luz, Jacob en vez de alterarse y salir de sus casillas, trató de entender este suceso como un designio Divino con el fin de convertirse en un pueblo numeroso.  Solamente casándose con más de una mujer podría engendrar las 12 tribus que formarían la base del  pueblo de Israel.

Con respecto a la opción del divorcio, Labán con su perversa astucia, organizó una boda reuniendo a toda la gente del lugar con el fin de hacer esta celebración lo más pública  posible; de esta forma el anunciar un divorcio tan prematuro resultaría en gran vergüenza.

A final de cuentas sabemos que Lea llega a convertirse en una de las matriarcas de nuestro pueblo formando 6 de las 12 tribus de Israel; y de seguro, esta gran mujer no fue integrada por accidente a la casa de Jacob.

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