Luego de la preparación para la guerra, que vimos en el capítulo anterior, en nuestro actual capítulo escucharemos (veremos) más preparativos para el combate y para la batalla propiamente dicha. El capítulo consta de tres partes: los preparativos para la batalla, el momento previo a la batalla y finalmente- la batalla propiamente dicha
1. Preparativos para la batalla-reducción de los combatientes (versículos 1-8)
En la previa de la batalla entre el campamento de Ghidón y del de Midyán, cuando las fuerzas ya están preparadas (dispuestas) en el terreno, Dios se revela a Ghidón y le dice así:
“La gente que tienes contigo es demasiado numerosa para que Yo entregue a Midyán en mano de ellos” (Shoftim 7/2)
Debe ser reducido el número de combatientes (la fuerza combatiente) a fin de que el pueblo de Israel no piense que la victoria fue por mérito de (gracias a) su potencia militar
La operación de reducción es realizada en dos fases:
En la primera fase- cabe la posibilidad de exención para todo aquel que “sea miedoso y tembloroso” (versículo 3), y a partir de la misma, 22.000 combatientes regresan a sus casas.
En una segunda fase-los 10.000 combatientes restantes pasan un examen al beber agua del manantial. La prueba diferencia entre dos grupos de combatientes: “Cualquiera que lamiere el agua con la lengua” y “todo aquel que se postrare sobre las rodillas para beber." ( versículo 5). Los 300 combatientes que no se arrodillaron y lamieron el agua, son los elegidos para el combate, en sus manos será concedida la salvación de Israel.
2. En el momento previo a la batalla- el sueño (versículos 9-15)
En la previa de la batalla, Dios vuelve a fortalecer a Ghidón “baja tú y tu siervo Purá al campamento, para que oigas lo que dicen, y después de esto serán fortalecidas tus manos” (versículos 10-11) y así fue. Ghidón y su ayudante escucharon en el campamento de los midyanitas un combatiente relatándole a su compañero acerca de un sueño que tuvo, y su compañero lo interpreta con seguridad:” No es ésta otra cosa sino la espada de Ghidón,en cuya mano Dios ha entregado a Midyán”(versículo 14).
Ahora Ghidón se siente apoyado (respaldado) y confía en que Dios salvará a Israel y concederá el éxito en la batalla.
3. La batalla (versículos 16-25)
Ghidón divide a sus combatientes en tres grupos. Cada soldado porta un Shofar y un cántaro con una antorcha en su interior. En el momento en que Gidhón dio la señal “tocaron las trompetas, y rompieron los cántaros; luego con la mano izquierda asieron las teas encendidas, y gritaron: "¡La espada del Señor y de Ghidón!”( versículo 20). La sorpresa, el ruido y la luz de las antorchas provocaron una gran confusión. En la continuidad de la batalla, Dios se involucra en la misma y hace posible la victoria: “el Señor puso la espada de cada cual contra su compañero y esto por todo el campamento. Y huyó el ejército” (versículo 22).
Después de la batalla, se inicia la persecución tras Orev y Zeev, los dos príncipes de Midyán. Ellos son detenidos (capturados) y llevados (trasladados) ante Ghidón.