Síntesis del capítulo, Yeshaiahu 65

Síntesis del capítulo, Yeshaiahu 65

Los dos últimos capítulos del libro de Yeshaiahu (65-66) concluyen el libro de Yeshaiahu e incluyen temas centrales que surgieron en el libro.

Reprimenda a los malvados (versículos 1-7)

Dios habla en este pasaje en primera persona y afirma que el pueblo no lo buscó, e incluso cuando Él declaró su presencia, el pueblo no le respondió: "dije: "¡Heme aquí, heme aquí!" a nación que no quiere ser llamada de Mi nombre” (versículo 1). Inmediatamente después, Dios pasa a acusar al pueblo de sus pecados, especialmente del pecado de la idolatría, por los cuales el pueblo de Israel fue castigado: "por vuestras iniquidades y las iniquidades de vuestros padres juntamente, dice el Señor, los cuales quemaron incienso sobre las montañas, y sobre los collados Me blasfemaron; por tanto derramaré la plena recompensa de sus obras antiguas en su mismo seno" (versículo 7).

El justo y el malvado (versículos 8-16)

Este fragmento distingue entre la recompensa de los justos y los pecadores. Al principio (versículos 8-10), el profeta describe la bendición que tendrán los justos: "mas sacaré de Iaacov linaje, y de Iehudá quien herede Mi montañas; y Mis escogidos heredarán la tierra, y Mis siervos morarán allí. Y el Sharón vendrá a ser Dehesa (tierra para pastar) para ganado menor, y el valle de Ajor, lugar donde se recueste el ganado mayor, a beneficio de Mi pueblo que Me ha buscado" (versículos 9-10). A diferencia de los siervos del Señor, los pecadores no recibirán bendición sino castigo: "He aquí que Mis siervos comerán, mas ustedes tendrán hambre; he aquí que Mis siervos beberán, mas ustedes tendrán sed; he aquí que Mis siervos se alegrarán, mas ustedes serán avergonzados" (versículo 13).

La bondad por venir (versículos 17-25)

En la tercera sección, el profeta describe un nuevo orden mundial: "Porque he aquí que voy a crear nuevos cielos y una tierra nueva, y las cosas anteriores no serán recordadas, ni vendrán al pensamiento" (versículo 17). No habrá en Ierushalaim voz de llanto ni de clamor. Quien muera a los cien años será considerado joven, y quien muera antes de los cien años será considerado maldito. El pueblo construirá casas, plantará viñas, y estas permanecerán como suyas: "No edificarán más, para que otro habite, ni plantarán para que otro coma" (versículo 22). El profeta concluye el pasaje con una descripción similar al mundo descrito en la profecía al principio del libro: "El lobo y el corderito pastarán en compañía, y el león, cual buey, comerá paja, y polvo será el alimento de la serpiente: no dañarán ni destruirán en todo Mi santo monte, dice el Señor" (versículo 25. Comparar con: Yeshaiahu, capítulo 11, versículos 6-9).

 

Volver al capítulo