Estos materiales fueron publicados en el Jumash producido por la Editorial Ner, www.kehot.com.ar
Reproducido con autorización de Editorial Ner [email protected]
Copyright, derechos reservados y reproducción prohibida de los mismos
¿La sugerencia de Itró no era obvia? ¿Por qué no se le
ocurrió a Moshé? (v. 19-23)
ABARBANEL: Moshé sabía muy bien que una nación precisa
liderazgo, y que no puede ser abastecida por un único individuo ya
que él mismo se desgastaría. No obstante, prefería aguardar a que
Dios instituyera Su propio sistema en lugar de hacerlo él mismo
basándose en la mera comprensión humana, y mientras tanto estaba
dispuesto a encarar un breve período de trabajo de más.
Así, el consejo de Itró nada nuevo agregó a lo que Moshé ya
sabía. No obstante, porque Moshé respetaba a Itró, aceptó su
consejo con gracia.
Torat Menajem
LA SIMPLICIDAD DE LA SUGERENCIA DE ITRÓ (V. 19-23)
Parece absurdo que Moshé, el líder del pueblo judío, no se diera cuenta
de que “Ciertamente te desgastarás” (v. 18), y no pensara en la
sumamente sencilla solución de nombrar asistentes. ¡E Itró, quien vino
desde Midián, entendió qué debía hacerse tras apenas un corto tiempo!
¿Como puede malentender Moshé al pueblo judío?
La solución a esta pregunta radica en otro punto que atañe a la entrega
de los Diez Mandamientos donde surge una pregunta similar, aunque
menos alarmante:
Cuando se dio la Torá, el pueblo judío dijo a Moshé que deseaba oír
la Torá por su intermedio, pues la revelación directa de Dios era
demasiado intensa (Devarím 5:22-25). Sobre esto, Rashi comenta que
Moshé dijo: “Ustedes me han debilitado para ser como una mujer... me
han causado dolor... ¿No les agrada aprender de Dios?”
Moshé había inferido que el pueblo judío podría oír los Mandamientos
directamente de Dios. En la realidad, ellos necesitaron oír la Torá por
intermedio de Moshé (a excepción de los dos primeros mandamientos que
se oyeron directamente de Dios). Dios Mismo indicó que éste era el correcto
curso de acción: “Todo lo que han hablado lo han dicho bien” (ibíd. 24).
Parecería haber tenido lugar un malentendido por parte de Moshé, al
grado de que se sintió “debilitado como una mujer”, como que la
posición real del pueblo judío era bastante diferente de lo que él había
supuesto.
Similarmente con respecto a la sugerencia de Itró:
Como Moshé percibía al pueblo judío, de hecho era posible que la
gente se parara “ante Moshé desde la mañana hasta la noche” y, con
todo, “irán a su destino en paz” (v. 23), sin cansarse.
Pero según como Itró percibió la situación, él vio que “¡Ciertamente te
desgastarás, junto con [Aharón, Jur, y] esta nación que está contigo! Pues
la cuestión es demasiado pesada para ti” (v. 18).
¿Se puede imaginar uno que Moshé cometiera una equivocación, Dios
libre?
MOSHÉ ELEVÓ AL PUEBLO A SU NIVEL
Era la presencia y mirada de Moshé sobre el pueblo judío lo que lo
levantó a un nivel en el que podía pararse “desde la mañana hasta la
noche” y con todo “ir a su destino en paz”, sin cansarse. Con Moshé a su
lado, ellos eran capaces de oír los mandamientos emitidos por Dios
Mismo.
Sin embargo, el pueblo judío se quejó que sólo era capaz de oír la voz
de Dios porque Moshé lo había llevado hasta ese nivel. Ellos querían oír
las palabras de la Torá sin ayuda, según sus propias capacidades
intrínsecas. A esta sugerencia Dios contestó: “Todo lo que ellos han
hablado, lo han dicho bien”.
No obstante, después de haberse dado el segundo juego de Tablas, y
Moshé comenzado a estudiar la Torá con el pueblo judío, entendió que
debería reanudar la enseñar con toda intensidad, a su nivel, el de Moshé.
De esta manera, Moshé sintió que podría impartir al pueblo judío la
sensación de estudiar directamente de Dios, debido a su propia cercanía
intrínseca a Dios. Esta era la razón de que Moshé sintiera que él solo era
capaz de actuar como juez para el pueblo judío.
Así, cuando Itró preguntó a Moshé por qué actuaba como juez
personalmente, él contestó: “Porque el pueblo viene a mí para procurar a
Dios” (v. 15), que Rashi interpreta como significando: “Para pedir
enseñanza de boca del Omnipotente”. Moshé argüía que aprendiendo de
él, era efectivamente como si se aprendía directamente de Dios.
ITRÓ VIO AL PUEBLO EN EL NIVEL DE ELLOS
Itró vino y percibió a los judíos bajo una luz diferente (no según eran
conforme Moshé los había elevado a su nivel sino, más bien), como
existían por sí mismos, cuando Moshé estaría en un plano o lugar
diferentes.
Así, argumentó que se tiene que preparar al pueblo para el momento
en que Moshé estuviera arriba en la montaña, y ellos abajo. Hay que
prepararse para la época después de la muerte de Moshé, cuando la
gente precisará orientación.
Como Itró vino desde afuera y se convirtió al judaísmo, había
experimentado toda suerte de niveles diferentes en su travesía espiritual.
Así, era plenamente consciente del estado regresivo que podría suscitarse
sin la directa orientación de Moshé.
Y como esta percepción vino a través de Itró, esta sección fue agregada
a la Torá en su nombre.
(Basado en Likutéi Sijot, Vol. 16, págs. 203-210)