1 "Y reunió Moisés a toda la congregación de los hijos de Israel y les dijo: Estas son las cosas que ordenó hacer el Eterno, Seis días trabajarás y en el Séptimo descansarás, pues será día Santo, es decir, dedicado al Eterno."
(Éxodo 35, 1-2)
Pregunta: Al reunir Moisés a todo el pueblo y explicar la ordenanza del “Mishkán” (Santuario), comienza antes con el precepto del Shabat. ¿Por qué vuelve a recalcar esta Mitzvá aún después de haberla ya incluido en los 10 Mandamientos?, ¿Qué necesidad hay de repetir este precepto y justo en este momento?
Respuesta:
La mayoría de los comentaristas coinciden en que la Mitzvá de Shabat se recalca en este momento para enseñarnos que aún los trabajos sagrados del Mishkán (Santuario) no pueden ser realizados en este día. Muchos podrían suponer que al tratarse de una labor dedicada a D-s mismo, no se debiera perder ni un minuto y podría profanarse el Shabat.
En la parashá pasada (Ki-Tisá), al recordarse también el Shabat, Abarbanel profundiza más en las prioridades del hombre y los métodos ideales para el acercamiento al creador:
Uno podría argumentar que la acción física y el poder creador es más elevado y sublime que la contemplación pasiva y el descanso, a tal grado que el hombre constantemente se preocupa en preparar, anticipar y prever el futuro incierto.
“No hay tiempo ahora para descansar ni disfrutar lo trabajado, más vale aumentar un peldaño en la escalera que ocuparse un momento en voltear hacia abajo y gozar lo escalado.” Así entonces, la vida se nos pasa edificando plataformas para que al final otros sean los que se asienten en ellas; cuando creemos que es tiempo de hacer una pausa y reposar, nuevas escaleras se presentan para ser desafiadas
Si analizamos más a fondo los días de la creación, realmente la cúspide y sentido final de la obra de D-s no es la creación per se sino el Shabat: “Y bendijo D-s el séptimo día y lo santificó, porque en él descansó de toda la obra que había creado”. La palabra “descansó” lógicamente no puede atribuirse a un ser Todopoderoso en el cual no cabe el término “cansancio”, sino más bien retomando el vocablo hebreo queda: “ki bo Shabat” (Porque en él suspendió –del vocablo “lishbot”).
Cabe la pregunta: ¿Qué suspendió D-s exactamente?; de acuerdo al RAMBAN (Najmánides) cesó la creación ex –nihilo o sea hacer algo de la nada. Esto significa que hasta antes del séptimo día, D-s se constreñía a sí mismo (en sentido alegórico) dejando espacio para más materia y menos espíritu. El Shabat viene entonces a recobrar la espiritualidad del mundo e inyectarle energía Divina a la creación.
Regresando pues a la obra del Santuario podemos entender ahora que el descanso espiritual del Shabat construye más que la obra más sagrada que pueda existir, el hacer un alto en nuestras labores cotidianas nos permite regresar a nosotros mismos y a las meras raíces que nos dan sentido a la existencia.